lunes, 18 de julio de 2011

Comportamiento de la reina en el apareamiento

Cuando se forma una nueva colonia se origina en esta una nueva progenie. Esto ocurre sin la disolución de la colonia y dando a la misma una nueva variabilidad de rasgos y características. Este proceso ocurre por reemplazo y multiplicación o a través de enjambres en una reproducción natural. En este último caso, estos genes son transmitidos a una nueva generación reproductiva a través de reinas y zánganos.
Este comportamiento en la reproducción de una nueva colonia comienza con la diferenciación natural o artificial de una celda real que da como resultado después de cumplir con todos sus estados de metamorfosis de su ciclo biológico en una nueva casta. Las abejas reinas después del periodo de incubación emergen de las celdas reales, y se observan recorriendo panales sobre la cría.

Las obreras en algunos casos no hostigan a la reina en ese primer medio día pero hay muchos casos que comienzan a seguir a ella después del primer día. Luego de este primer día las abejas reinas destruyen las celdas reales. Comenzando con las celdas reales más próximas a nacer y en segunda instancia, las celdas reales de menor edad. Cuando la colonia está preparada para enjambrar este comportamiento no se presenta. A partir del segundo y tercer día, algunas obreras comienzan a seguir a la reina, a tocar con sus antenas y lamer. A partir del tercer día, las obreras ya la alimentan. Para este tiempo la reina virgen a cambiado morfológicamente.
De aquel individuo en su primer día de andar lento y alargado con mayor peso corporal, se transforma en el cuarto día de vida en un individuo con un andar rápido y muy ágil preparado para comenzar a volar.
En algunos casos, ya comienza a observarse algunos comportamientos antagónicos por parte de las obreras hacia la reina, que se demuestra en forma creciente de la siguiente manera: las obreras empujando la reina, muerden y tiran de sus patas y alas y finalmente forman una pelota de abejas aguijoneando y asfixiando a la reina. Agresividad que termina con la muerte de la reina.

Este comportamiento demostrado por las obreras hacia la reina virgen es nada menos que la obligación al apareamiento agravándose con las malas condiciones climáticas.
Cuando la colonia esta formada por obreras jóvenes estos comportamientos tardan unos días en advertirse. En contraposición a lo antes mencionado también podemos observar a la colonia mostrar una aptitud bastante tranquila de las obreras sin mostrar agresividad, por lo contrario, éstas obreras forman una corte, la reina esta bastante tranquila sobre los cuadros. Este se puede extender hasta el momento de apareamiento.

Se observa que estos cambios de comportamiento tienen una gran correlación con la edad del material biológico que componen el núcleo y a la edad de la reina virgen. Entre el cuarto y quinto día de edad, el tamaño de las glándulas de las mandíbulas se incrementan y comienzan a producir sustancias de la reina (Butler, 1960; Butler, 1962 y Pairs, 1961) estos son ácidos grasos.
Esta concentración de ácidos depende de la edad de la reina. Por ejemplo la cantidad del ácido oxadecenoico es de 7.2 mg cuando la reina tiene entre uno y dos días de edad, esta cantidad varia a 132,5 mg cuando la reina tiene entre cinco y diez días de edad (Butler y Paton, 1962). Durante el mismo periodo la concentración del ácido 10 hidroxy-2-decenocio decrece (Crewe, 1982).
También el tamaño y la actividad de las glándulas de las tergitas aumentan y su máxima actividad ocurre en el momento del apareamiento. Este olor aromático de la reina llega fuertemente y es claramente diferenciado de la postura de la reina (Crewe, 1982).
Los primeros vuelos generalmente ocurren entre los cinco y seis días, cuando la actividad de las glándulas y las células neurosecretoras además de la vitelogenina indica que la reina esta sexualmente madura y va aumentando a medida que la reina permanece sin fecundarse.

La reina se muestra bastante más movediza, ella recorre rápidamente los cuadros, emite zumbidos y mueve rápidamente las alas. Comienza con pequeños vuelos de orientación entre dos a tres metros. Luego le siguen los vuelos de apareamiento. Las obreras no siguen a la reina pero sí, si ella se ubica en la entrada de su piquera poniendo en exposición sus glándulas de olor.

Zánganos: La mayoría de los insectos se caracterizan por tener un pene exterior llamado ectophallus duro y rígido, en los machos de Apis mellifera este órgano se ve atrofiado, se denomina ectophallus y es un saco blando, membranoso compuesto de varios apéndices. Se caracteriza el mismo por estar invaginado en el abdomen como el dedo de un guante.

Los espermatozoides se forman en los testículos ovalados color crema, en los zánganos recién nacidos miden entre cinco y seis milímetros. Estos espermatozoides no son maduros desde el punto de vista sexual. Los espermatocitos se transforman en espermatozoides perfectos, su migración comienza a realizarse a través de la vesícula seminal y esta se realizaría después de dos o tres días del nacimiento del zángano.
La formación del otro componente del eyaculado también tiene su origen después del nacimiento, este se denomina mucus. El esperma y el mucus permanecen en la vesícula seminal y la glándula de mucus respectivamente hasta el apareamiento. Los zánganos a los tres días después de emerger son alimentados por las obreras.
Cuando ellas tienen un día de edad consiguen su alimento de otros zánganos de mayor edad. Los primeros cinco días, los zánganos permanecen en el centro del nido de cría. Ellos tienen una gran inactividad, ellos limpian sus antenas y patas, solicitan comida y ésta es brindada por las obreras nodrizas de su buche y no de las glándulas faríngeas (Free, 1957; Mindt, 1962). Cuando los zánganos son adultos ellos mismos se alimentan desde las celdas.

La mayoría de los zánganos inician su vuelo entre los siete u ocho días con un rango de cuatro a catorce. Estos vuelos normalmente son por la tarde entre las doce y quince horas. La duración de estos vuelos que se pueden denominar de orientación dura entre seis y dieciséis minutos. Mientras que los vuelos de apareamiento duran más tiempo entre veinte y veintiocho minutos.
El vuelo de los zánganos entre siete a diez días no significa la madures sexual. El proceso de maduración de los espermatozoides tiene lugar durante su migración de los testículos a las vesículas seminales, este proceso acaba desde el sexto al noveno día después de la eclosión. Las glándulas mucosas están llenas después del sexto día de vida.
La eversión se puede producir a los diez días. El momento óptimo es después de los doce días de vida. La duración de la vida y capacidad de funcionamiento de los zánganos depende del desarrollo, cuidado y las condiciones atmosféricas de la temporada. Los zánganos alcanzan aproximadamente unos 54 días de vida. Su potencial sexual no disminuye con la edad. Estos reaccionan positivamente siempre y cuando los factores antes mencionados les sean beneficiosos.

Ing. Agr. Osvaldo Ernesto Atela

Cabaña Apiario "Pedro J. Bover" MAA de la Provincia de Buenos Aires  
http://www.cuencarural.com/granja/apicultura/74566-comportamiento-de-la-reina-en-el-apareamiento/ 

No hay comentarios:

Publicar un comentario