Los pronósticos climáticos advierten por el fenómeno que se avecina para la provincia con tormentas y lluvias torrenciales
POSADAS. ¿Qué
tienen en común el temprano florecimiento de los lapachos, con las
inundaciones en el centro del país y la carestía de la cebolla? Se trata
del cambio climático, que ya ha superado la etapa de teoría científica
para convertirse en una realidad que nos afecta a todos. Los
pronunciados altibajos de temperaturas, que confunden a los lapachos,
las lluvias excesivas en el centro del país y la proliferación de plagas
en la huerta por la ausencia de fríos, reconocen la misma causa.
El calentamiento de ambos océanos (alcanza ya a +2º por sobre los
valores normales) tiene mayor efecto en regiones tropicales y
subtropicales, donde la porción continental se reduce y el clima
oceánico predomina, y es lo que sucede en el cono sur americano.
El computador científico Alfredo Yaquinandi, asegura que este año se ha
sumado un tercer elemento que viene a reforzar los efectos de las dos
anomalías oceánicas. Y es la interacción con el sistema meteorológico
del Polo Sur, u Oscilación Antártica. Este sistema es como un termostato
de reserva que se activa ante un excesivo calentamiento global y cuando
ya el Polo Norte no da abasto.
Habitualmente, el clima antártico está segregado del resto del clima
mundial por la corriente marina de circunvalación del Polo Sur. Al
calentarse ambos océanos, dicha corriente se ha interrumpido y el clima
antártico está avanzando sobre el extremo sur patagónico, desplazando
los vientos de altura del oeste más al norte. La variación en latitud de
dicho cinturón de vientos del oeste, afecta la intensidad y posición de
los frentes fríos y de otros sistemas de latitudes medias y es, en
parte, responsable del incremento de las lluvias en el centro de la
Argentina, y de las intensas nevadas que tienen lugar en zonas
cordilleranas y que alcanzarán latitudes tan remotas como Perú y Bolivia
en los próximos días. Y precisamente, Yaquinandi anticipa que desde
este miércoles, El Niño se mostrará por sobre el cielo misionero.
El resto de la responsabilidad por las excesivas lluvias corresponde al
Niño del Pacífico, cuya humedad es transportada por los fuertes vientos
de altura del oeste. Por ello, es que se espera que este Niño adquiera
una intensidad superior al de 1997/98, el más fuerte que registra la
historia.
El calentamiento del aire a nivel del suelo, sumado a vientos de altura
muy fríos, más la humedad del Pacífico que transportan los vientos de
altura, y la humedad del Atlántico, que aportan los vientos de
superficie del noreste (dominantes en primavera-verano), inevitablemente
habrán de generar lluvias torrenciales en Misiones y en el sur de
Brasil. La primera de estas lluvias intensas tendrá lugar entre la noche
del próximo miércoles y la mañana del jueves. Pueden alcanzar 50 a 75
mm, en promedio, con picos de más de 100 mm en la zona Este de Misiones.
No se trata aún de la tormenta de Santa Rosa, que llegará con bastante
retraso este año, sino de una fuerte tormenta eléctrica cuya mayor
severidad estará en la intensidad de las lluvias, que en gran parte se
precipitarán en un lapso de cinco horas.
Primavera torrencial
Yaquinandi anticipa que durante lo que resta del invierno, es probable
que la circulación polar se vigorice, alternando la presencia de fuertes
vientos tropicales y altas temperaturas con irrupciones de aire polar
en altura que dará origen a lluvias torrenciales y a un brusco descenso
térmico. Esta alternancia de días secos de alta radiación solar y días
de lluvias, se repetirá una o dos veces por semana durante el mes de
septiembre, con lo cual no llegaremos a tener olas de calor ni heladas,
pero indudablemente afectarán a las plantas y a la salud de la
población.
Al llegar la primavera, esto es de octubre a diciembre, volverá a
imponerse gradualmente la circulación tropical, generando condiciones
calurosas y húmedas, y frenando el avance de frentes polares, que
perderán impulso al arribar a Misiones, y quedarán estacionados por
varios días en la provincia, prolongando las lluvias intensas y
produciendo el fenómeno de eco, por el cual los suelos inundados suelen
reciclar en nuevas precipitaciones que prolongan la inundación.
También deberemos estar atentos ante crecidas extraordinarias de los
ríos, especialmente del río Uruguay, y al desborde de arroyos contenidos
por la creciente.
Medidas de prevención antes de una inundación
• Retirar del exterior de la vivienda aquellos objetos que puedan ser
arrastrados por el agua taponando rejillas o alcantarillas.
• Limpiar los techos y podar las ramas altas que puedan tapar las canaletas.
• Liberar altillos, estantes altos o preparar el cielorraso para almacenar papeles, libros y documentos importantes.
• Preparar tapones a presión para inodoros, rejillas de cloacas,
sumideros y cualquier otro lugar por donde pueda ingresar agua a la
vivienda.
• Llevar el auto a una zona no inundable.
• Tener preparadas pequeñas bolsas de arena para improvisar una esclusa de emergencia.
• Tener cargado el celular e informar los teléfonos de emergencias a todos los integrantes del hogar.
Inundaciones urbanas con daños y pérdidas
POSADAS. La
Oficina de Prevención ante Desastres Naturales de Posadas advirtió que
las consecuencias de los efectos directos de El Niño son para tener muy
en cuenta durante los próximos meses y hasta gran parte del próximo año.
El director de la Opad, Favio Cabello, detalló sobre la evolución de
El Niño de acuerdo al reciente informe mensual emitido por el Centro de
Predicciones Ambientales de EE.UU., que los recientes actuales
fenómenos que se registraron en el país, como las lluvias copiosas, las
nevadas intensas y las altísimas temperaturas, son consecuencias de El
Niño, en pleno desarrollo.
De acuerdo a esas precisiones y evoluciones, se advirtió que las
consecuencias a mediano plazo (primavera y verano) sobre nuestra región
serán lluvias intensas en cortos periodos de tiempo, temperaturas
cálidas, granizo, fuertes vientos, posibles tornados e inundaciones
urbanas, con daños y pérdidas asociados por la fuerza de los fenómenos.
Entonces, como suele suceder en los casos donde los porcentajes de
certeza son altos, se aconseja desde la Oficina de Prevención, sobre las
medidas a aplicar por las autoridades en cada uno de los municipios de
toda la provincia, ya que Misiones estaría en el epicentro de los
sucesos naturales más impiadosos.
La apertura de calles, la limpieza de canaletas, la poda o retiro de
árboles añosos que puedan causar daños en viviendas, son medidas que se
deberían tomar a manera general, aunque también las acciones
preventivas le cabe a cada uno de los habitantes en sus propias casas,
quienes deberían asegurarse de los desagües, los techos y programar
actividades siempre teniendo en cuenta lo que pueda ocurrir al
presentarse los fenómenos previstos.
El informe resalta que existe un 90 por ciento de chances que el
fenómeno perdure hasta el otoño de 2016 (en el hemisferio sur) y también
se destaca que alcanzará una fase fuerte en los próximos meses.
Fuente: http://www.territoriodigital.com/notaimpresa.aspx?c=4921964160372742