Este es el ovario y nectario de unNicotianaflor.Crédito: Danny Kessler, del Instituto Max Planck para la Ecología Química
La evolución se basa en la diversidad, y la reproducción sexual es la clave para la creación de una población diversa que asegura la competitividad en la naturaleza.Las plantas tenían que resolver un problema: que necesitaban para encontrar maneras de difundir su material genético.Flying polinizadores-insectos, aves y murciélagos-eran la solución de la naturaleza."Misterio abominable" de Charles Darwin destacó la coincidencia de la floración de plantas y diversificación de insectos hace unos 120 millones de años y lo atribuyó a la especialización coordinada de flores e insectos en el contexto de los insectos que sirven como portadores de polen.Para asegurarse de que los polinizadores que vuelan vendrían a las flores para recoger el polen, las plantas evolucionaron órganos especiales llamados nectarios para atraer y recompensar a los animales.Estos néctares son órganos de secreción que producen perfumes y premios azucarados.Sin embargo, a pesar de la evidente importancia de néctar, el proceso por el cual las plantas producen y secretan se ha mantenido en gran parte un misterio.
Una nueva investigación de un equipo liderado por el Carnegie Lobo Frommer, director del Departamento de Biología Vegetal, en colaboración con el laboratorio de Carter en Minnesota y el laboratorio de Baldwin en Jena, Alemania, los componentes clave ya identificados de la síntesis de azúcares y los mecanismos de secreción.Su trabajo también sugiere que los componentes fueron reclutados para este fin temprano en la evolución delas plantas con flores.Su trabajo se publica 16 de marzo porla naturaleza.
El equipo utilizó técnicas avanzadas para buscar los transportistas que podrían estar involucrados en el transporte de azúcar y estaban presentes en los néctares.Identificaron el SWEET9 proteína de transporte como un actor clave en tres diversas especies de plantas con flores y demostró que es esencial para la producción de néctar.
En las plantas especialmente diseñadas que carecen del transportador SWEET9, el equipo encontró que la secreción de néctar no se produjo, pero en lugar de azúcares acumula en el tallo.Es importante destacar que cuando se añaden una copia del gen SWEET9, las plantas producen más néctar.De forma paralela, también se identificaron los genes necesarios para la producción de sacarosa, llamados genes de fosfato sintasa de sacarosa, que resultó ser también esencial para la secreción de néctar.
Dado que los azúcares son aparentemente los pilotos para la secreción de fluidos Nectario, descubrieron toda una vía de cómo se fabrica la sacarosa en el nectario y luego transportado en el espacio extracellualar de nectarios por SWEET9.En esta área intersticial que el azúcar se convierte en una mezcla de sacarosa y otros azúcares, a saber, glucosa y fructosa.En las plantas examinadas, estos tres azúcares comprenden la mayoría de los solutos en el néctar, un requisito previo para la recogida por las abejas para la producción de miel.
Estas son las flores silvestres de tabacoNicotiana attenuata.Crédito: Danny Kessler, del Instituto Max Planck para la Ecología Química
"Los dulces son transportadores clave para el transporte de los nutrientes esenciales de las hojas a las semillas. Creemos que el nectarial transportador de azúcar SWEET9 desarrolló en la época de la formación de las primeras nectarios florales, y que este proceso puede haber sido un gran paso necesario para atraer y recompensar polinizadores y por lo tanto el aumento de la diversidad genética de lasplantas", dijo Frommer.
Un nuevo sistema desarrollado en Argentina para el monitoreo de la miel,
permite saber en forma remota el peso de las colmenas de un apiario,
además de otras variables de interés, que son transmitidas en tiempo
real mediante el uso de tecnología celular.
Un nuevo desarrollo generado por el Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria, posee una balanza diseñada para la intemperie, que se
utiliza para pesar en forma continua las colmenas. La información de peso es recolectada por un sistema adquisidor
que envía por GPRS los datos al productor. El sistema permite incorporar
varias balanzas, con lo que se puede pesar varias colmenas por
apiario. Además, permite consultas en tiempo real por mensaje de texto y
generación de alertas o alarmas. Además del de bajo costo, que es una ventaja coyuntural considerable,
al momento de la formulación del proyecto no existía un equipo similar,
debido a que fue pensado para satisfacer las demandas y resolver las
problemáticas de los productores argentinos, buscando mejorar la
eficiencia y productividad de la miel. Otros sistemas existentes en el mundo miden actividad de la colmena,
cuando las abejas entran y salen. Esos datos también se toman acá, pero
además miden el peso, que es determinante. Con la actividad averiguada,
las mediciones habituales son para investigación para mejorar la miel. El sistema fue desarrollado en el Laboratorio de electrónica del
Instituto de Ingeniería Rural (IIR) del INTA Castelar, en la provincia
de Buenos Aires. El equipo que llegó a este logro está dirigido por el
técnico Andrés Moltoni y forma parte de un proyecto de investigación y
desarrollo en agroelectrónica con sede en el INTA. Este sistema le simplifica la vida al productor. “Este sistema, que
es sin celda de carga, tiene un método que le permite al productor
cuando gana peso la colmena y cuando es el momento adecuado para
acercarse. Evita una situación frecuente hasta ahora, porque los
productores que tienen muchos apiarios y no les queda otra que recorrer
distancias largas, muchas veces en vano, porque se vuelven igual que
como llegaron”, explica Andrés Moltoni en diálogo con EL OTRO MATE. En la actualidad, muchos de los apicultores poseen gran cantidad de
colmenas que suelen encontrarse diseminadas en un área geográfica muy
extensa. La gestión de estos apiarios, distanciados en algunos casos
cientos de kilómetros y muchas veces en regiones muy marginales con
escasa infraestructura, requiere estimar cual debe ser la mejor fecha de
visita o de cosecha y recorrer los apiarios. Muchas de estas visitas
programadas por calendario, suelen resultar infructuosas con el
correspondiente gasto de combustible y de tiempo. Con este sistema
de monitoreo remoto el apicultor puede llevar un registro del peso de
las colmenas en forma diaria en su celular. ¿Cómo funciona? Utiliza un sistema de adquisición de datos desarrollado por inta,
incorpora tecnología celular (GPRS) y una balanza de muy bajo costo. También puede interrogar con un mensaje de texto al sistema y
determinar en tiempo real los pesos, de forma de poder decidir el
momento más adecuado para visitar los apiarios o para realizar la
cosecha, haciendo más eficiente su labor. Incluso se transforma en un
sistema que indica si existen colmenas faltantes, por ejemplo, por
hurto. Por otra parte, el sistema es lo suficientemente versátil como para
aceptar la incorporación de sensores para la medición de variables de
interés, como ser la temperatura y humedad de la colmena, además de
datos climáticos. “Conseguimos poder monitorear en forma remota, apuntan en un primer
momento a tomar datos y recolectar información. Pero a futuro, se espera
que los productores puedan tener control, y así mejorar la eficiencia
sin necesidad de trasladarse”, pronostica Moltoni.
Nota: Alejandro Mellincovsky / EL OTRO MATE Foto: Andrés Moltoni