Gracias a la colmena envasadora en su
versión original, llegamos a un producto tan bien recibido por los
consumidores que éstos no lo utilizan si no tienen al alcance otro
producto del mismo tipo. Esto nos impulsó a buscar soluciones para
optimizar la producción de colmenas envasadoras y poder cumplir la
demanda.
S. JIMENEZ CATAÑO Vallejo 1490 San Miguelito, C.P. 78339 San Luis Potosí,
S.L.P. MEXICO Tel. y fax: 52 (444) 815-96-29
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Con el propósito de realizar una producción
intensiva, hubo que superar las dificultades planteadas por la primera
versión y, habiéndolo hecho, llegamos a la siguiente autocrítica: la
construcción y el esquema del contenedor de llenado son los mismos que
aquellos que se utilizan para los cuerpos tipo alza, en posición más
central y menos hacia las esquinas y los cuadros.
El
néctar recolectado por las abejas supera su capacidad para construir
panales. Un alza de contendores no ofrece suficiente espacio a una
colonia en buena temporada de floración.
La mano de obra
que debe afrontar tal situación es grande e insuficiente. Todo lo
señalado nos determinó a crear una colmena de producción mixta, eso es
destinada a extraer la miel y a envasar panales.
De esta
manera, varios contendores pueden ser rellenados completamente y, así,
se retiene todo el néctar recolectado por las abejas. Trabajamos con dos
alternativas, cada una con sus variantes, con sus ventajas y
desventajas.
1) En el cuadro portacontenedores, respetando
las mediciones impuestas por el principio que permite a nuestras abejas
llenar los contenedores, utilizamos el concepto del cuadro
portacontenedores en vez del alza, permitiendo así el paso de las abejas
hacia las alzas superiores.
2) En la colmena de manejo
simplificado que denominamos "ataúd" (o cucurucho), colmena horizontal
con el tamaño de 123 x 51 x 18,5 cm y 6 1/4'' cuadros, mantuvimos el
concepto de un alza con cuadro portacontenedores. De este modo,
facilitamos la labor de las abejas, recogimos más néctar y, entre otras
ventajas, redujimos al mínimo la enjambrazón.
Introducción
El concepto y la técnica de la colmena envasadora se aplicó en su
versión original, utilizando colmenas Jumbo, Langstroth, Stándard y
otras de cuerpos tipo alza. Cuando llegamos a una producción comercial
de este producto - panal de miel en bote, observé en la reacción de los
consumidores un recibimiento tan extraordinario del mismo, al menos en
el primer momento que lo tenían en sus manos, por la admiración que
genera esta obra maestra de la naturaleza, que éstos no lo utilizaban si
no tenían al alcance un segundo frasco, mientras que otros deseaban un
pote para cada uno de sus seres entrañables.
Esta situación me impulsó a buscar la forma de incrementar la
producción de panales en bote, para poder cumplir la creciente demanda.
Principio de la colmena envasadora Para una producción intensiva de
panales en bote, hubo que superar algunas dificultades planteadas por la
primera versión de la colmena envasadora.
Aunque el
principio no cambia, sigue siendo el paso de las abejas hacia los
frascos, una perforación redonda cuyo diámetro máximo debe ser 1 1/4
inch o 32 mm, ya que sólo en un escaso porcentaje de frascos se
construyó fuera del borde. Sin embargo, también funciona con diámetros
más pequeños, pero hay que favorecer lo más posible a las abejas por sus
requerimientos de ventilación y un tránsito ágil y por eso recomiendo
los grandes.
En un material de 9 a 12 mm, por razones de
resistencia utilizar madera terciada, pero también puede ser más
delgado. Si lo hacemos más grueso, lo único que haremos será causar
congestión y un tiempo más largo de paso de las abejas hacia los
frascos, restando agilidad a la labor de las abejas.
Sobre
esta perforación, una cruz de cera estampada la cubre con total
oscuridad y protege contra temperaturas extremas. Al efecto del aumento
de la producción, se introdujeron cambios solamente en el manejo.
Problemas por solucionar Como forma para facilitar el entendimiento de
las razones por las cuales hubo que modificar el manejo, me permito
hacer la siguiente autocrítica:
Los botes de plástico
(para alimentos) pero no flexibles no pueden estar al alcance de los
consumidores, inevitablemente éstos los aprietan en sus manos a ver qué
ocurre, y a veces no los compran, y nadie los va a comprar porque están
rotos y se derrama la miel, estropeando la presentación.
Cuando se deben fijar los frascos a las alzas, se los debe atornillar en
las tapas. Si no son redondas, se reduce la capacidad de frascos sobre
cada alza.
Los frascos de un solo diámetro, éste no puede
ser mayor de 56 mm o 2 3/16 inch, porque si es mayor, las abejas
fijarán el panal a la base de los frascos, lo cual fue una limitación de
la ventaja de varios contenedores de vidrio muy atractivos, que en
combinación con la construcción del panal resaltan la belleza de ambos.
Una sola alza de contenedores provee insuficiente espacio para la
labor de una pujante colonia en buena temporada de floración. La
velocidad de la entrada de néctar supera la velocidad de construcción
del panal para almacenarlo, y la colocación de un par de alzas
adicionales debajo de los frascos disminuye significativamente la labor
sobre los panales de los botes, menguando la producción potencial y
facilitando condiciones para la enjambrazón.
En el intento
de compensar esta falta de espacio y la capacidad de almacenaje de todo
el néctar que las abejas puedan recoger conjuntamente, la tan frecuente
retirada de los cuadros llenos del alza que está debajo de los frascos,
y la reposición de los frascos llenos por otros vacíos, requieren mucho
trabajo manual y el problema sigue sin solucionar.
Soluciones
Los botes de plástico (de uso alimenticio) fueron rechazados y, al
inicio, se eligieron dos modelos de frascos de vidrio, uno oval de 460
ml y el otro hexagonal de 260 ml. Un tercer modelo era de 230 ml. Para
comenzar la actividad se esperó la próxima temporada de floración.
Siguiendo el sistema de fijación de los frascos a la base, su
atornillamiento en las tapas perforadas y previamente fijadas, aunque
conveniente, al no ser redondos los frascos, redujo considerablemente la
capacidad de frascos para las alzas, razón por la cual se rechazaron
las tapas perforadas, y en vez de usar para el cuadro portacontenedores
una plancha de madera de 9 o de 12 mm se usaron dos planchitas de 9 mm,
una para el paso de las abejas con perforaciones redondas y sobre ésta
la otra con perforaciones con el diámetro exterior de la parte superior
del frasco precisamente para fijarlo en su lugar y así colocarlo y
retirarlo sin darle vueltas. Con esto ganamos más velocidad cuando
ponemos y cuando retiramaos los frascos.

Durante varios años, la utilización de frascos con el diámetro de
la parte superior mayor que el convenido representó un problema, a
causa de la fijación que las abejas hacen a la base. Cuando los
retiramos, nos vemos forzados a romper el panal y derramar miel. Pero
este problema se convirtió en ventaja al encontrar la solución apropiada
(Fig. 3).
Ahora, estos frascos llevan una especie de sello
con una perforación en el centro que hace continuidad con el paso de
las abejas; frasco, con un diámetro interior de 1 1/4 inch y el diámetro
exterior con la misma medida que el diámetro interior de la parte
superior del frasco, de manera que queda en el borde del frasco pero
dentro del mismo, dando además una mejor presentación al producto final,
ya que las abejas en vez de fijar los panales a los portacontenedores
los fijan a este sello que al retirar el frasco se lleva con él, además
de hacer de precinto de garantía.
Se le debe apartar antes
de que llegue a manos del consumidor. Si ya se ha entendido el
"Principio de la colmena envasadora", de abajo arriba: Paso de las
abejas hacia los frascos; sobre éste, una cruz de cera estampada y,
cubriendo todo esto, un frasco.
Al efecto del trabajo con
frascos de cualquier calibre, este "Principio de la colmena envasadora"
viene a ser: Paso de las abejas, sobre éste, la cruz de cera, un frasco
que cubra la cruz y el sello, de manera que queden los dos dentro del
frasco.
Al efecto de aprovechar todo el potencial
productivo de cada colmena, proveyendo suficiente espacio de almacenaje
de todo el néctar que se pueda recogido, estimulando al mismo tiempo la
labor en la construcción dentro de los frascos, suprimiendo la
enjambrazón y reduciendo el trabajo manual del apicultor, llegué a una
colmena de producción mixta: miel líquida y panales de miel en bote.
Inicialmente trabajé con dos alternativas:
1) El cuadro
portacontenedores, el cual, respetando las medidas y la técnica del
Principio de la colmena envasadora, permite transferir el concepto de
alza de contenedores al cuadro portacontenedores con tres o cuatro filas
de frascos, permitiendo el paso de las abejas hacia las alzas
superiores.
Esta primera alternativa, aunque puede ser
retenida por aquellos que no deseen o no puedan cambiar hacia otro
modelo de colmena, fue rechazada, por ser netamente inferior a la
segunda en cuanto a la facilidad que tienen las abejas para realizar su
labor, la capacidad productiva y el menor volumen del trabajo manual que
invierte el apicultor en el manejo.
2) Los mejores
resultados, que me sorprendieron, ya que superaron mis expectativas,
fueron conseguidos con mi colmena ataúd (por su aspecto atípico) de
manejo simplificado. Mantiene el concepto de alza de contenedores, es
horizontal, con cuadro de 6 1/4 inch. Se le ensayó en sus dos versiones.
La primera, con Stándard de 2 cuerpos, con las
dimensiones exteriores del cubo de 82 x 50,6 x 18,6 cm, una capacidad
interior de 66,68 litros, dos piqueras de 12 mm por 46,22 cm, y para
taparla se necesitan 2 cubrecuadros para Stándard.
La
segunda, con las dimensiones exteriores del cubo de 123 x 50,6 x 18,6
cm, con una capacidad interior de 101,91 litros, 2 piqueras de 12 mm y
46,2 cm de largo, listones paralelos a los cuadros y 3 cubrecuadros
tamaño Stándard. Esta fue superior, en todos los aspectos, a la colmena
más larga, aquella que necesita 3 cubrecuadros tamaño Stándard.
Al observar la construcción de la colmena en la naturaleza y la
tecnificada, aunque se adaptan a cualquier forma de espacio, comprobamos
cuatro tendencias características:
1) Hacia la forma circular de la posición y los panales de miel;
2) Hacia la forma esférica de todas las posiciones y los panales;
3) Hacia construcciones orientadas hacia arriba en espacios verticales;
4) Hacia construcciones hacia los bordes del nuevo nido y de las
piqueras, cuando la forma del espacio no permite orientarlas hacia
arriba.
El punto de partida para el diseño de la colmena
ataúd de manejo simplificado son estas cuatro tendencias. Si mantenemos
esta colmena cautiva en una forma atípica (aplanada), potenciamos la
tendencia a construir hacia arriba y consecuentemente a intensificarse
la actividad colocando sobre ésta una o dos alzas de contendores.
En plena temporada de floración, la entrada de néctar supera con
mucho la capacidad de construcción de panales en los contenedores;
contamos para esto con el espacio equivalente de dos alzas provistas de
cuadros, cada una entre el nido de cría y la piquera correspondiente,
utilizando bastidores construidos en estos espacios.
Toda
la capacidad de producción de cera y de construcción de panales está
concentrada en los frascos, y el llenado de los cuadros para la
extracción se produce de manera más ágil que en las colmenas de
desarrollo vertical, con el paso inmediato de las filas de abejas hacia
éstos, atravesando solamente las piqueras, sin necesidad de atravesar la
concentración de abejas de la cámara de cría de las colmenas
verticales, donde se mezclan todas las tareas de la colmena y las abejas
de todas las edades.
En cuanto al apicultor, él también tiene acceso inmediato a los
cuadros, sin perturbar otras áreas de la colmena y cuenta con la misma
facilidad para llegar a los contenedores, para vaciarlos y reponerlos, o
para retirar los frascos y cerrar los espacios con corchos, cuando la
floración está tocando a su fin.
Discusiones
El desarrollo de la colmena envasadora ha ocurrido hasta el momento
en la Granja San Juanita, propiedad de Don Chano y Don Pepe Muñoz,
localizada en el paso de San Luis Potosí, capital del Estado del mismo
nombre, en la municipalidad de Soledad de Graciano Sánchez, al centro
norte de México, de clima templado seco.
Considero que
esta técnica se puede practicar por doquiera en el mundo, sólo
adaptándola a las características climatológicas y a los fenotipos
particulares de las abejas en cada lugar.
Pero hay que ser
totalmente conscientes de que si no se toman todas las medidas
apropiadas, se vuelven más vulnerables a las temperaturas extremas, su
mayor superficie de exposición a los rayos solares al caer
perpendicularmente a la colmena, así como la cantidad de nieve o de
hielo que se puede acumular en su techo, en la proximidad del nido de
cría, nos obligan a utilizar sistemas y materiales aislantes.
En los lugares donde la apicultura se practica con abejas distintas
de las populares, como las productivas carniola e italianas, sería
aconsejable estudiar ante todo su respuesta a las distintas medidas del
"principio de la colmena envasadora".
Agradecimientos
A R.P.
M.Sp.S. Salvador Murrillo Hernández, mi bendito cómplice en mi quehacer apícola,
a Don Chano y Don Pepe Muñoz y su maravillosa Granja San Juanita. A la Asociación
Nacional de Médicos Veterinarios especialistas en abejas, A.C. AM.V.Z., José Ramón
Pedrón González y a su revista APITEC, a la Fundación Produce de San Luis Potosí
y al Consejo de Ciencia y Tecnología de San Luis Potosí por su apoyo para la presentación
de este trabajo.
S. Jimenez CatañoComisión Permanente de Tecnología y Equipo Apícola
fuente: http://www.apimondiafoundation.org/foundation/files/243s.pdf