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jueves, 17 de julio de 2014

PARAGUAY:Apicultores atribuyen merma en la producción de miel a deforestación

La producción apícola decayó este año por la masiva deforestación de los bosques y existe peligro de extinción de las abejas “no solo en Paraguay, sino en todo el mundo”, dijo el presidente de la Asociación Nacional de Productores Apícolas (ANPA), Tomás Giménez, en Coronel Oviedo. Advirtió que se debe elaborar un plan nacional para salvar la producción.




Apicultores de los departamentos de Caaguazú, Cordillera, Guairá y otros puntos del país nucleados en ANPA firmaron recientemente un convenio de cooperación con representantes de la Cooperativa “Punto Uno Ltda.” y con el gobernador de Caaguazú, Mario Varela (ANR). 

El objetivo es elaborar en forma inmediata proyectos para recuperar la producción de miel de abeja en esta región. Se pretende tomar acciones conjuntas para el desarrollo de los proyectos de producción apícola, viabilizar el acopio, la industrialización y la comercialización de la miel de abeja.

 El presidente de ANPA, Tomás Giménez, dijo que la producción apícola está pasando uno de sus peores momentos por varios factores. Manifestó que el año pasado el sector cosechó unos 47.000 kilos de materia prima y sin embargo este año apenas se proyecta la cosecha de unos 20.000 kilos de miel. 
Brindó algunos datos sobre la desaparición que viene experimentando la abeja a nivel mundial y que Paraguay también está entre los países que corren el riesgo de la extinción de la abeja o los
colmenares por los graves cambios climáticos que se registran actualmente en el planeta.
Fuente: Carlos Mariano Godoy http://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/abc-rural/apicultores-atribuyen-merma-en-la-produccion-de-miel-a-deforestacion-1260157.html

ES MI OPINION...
                                QUE LOS COLEGAS DEL PARAGUAY, NO SABEN O NO QUIEREN ADMITIR QUE TODA LA PARAFERNALIA DE AGROTOXICOS QUE USAN PARA LA SOJA TRANSGENICA, EL GIRASOL, LA COLZA Y EL MAIZ TRANSGENICO.. LOS ESTA AFECTANDO... SIN DUDAS QUE EL CAMBIO CLIMATICO Y LA DEFORESTACION SON PARTE DEL PROBLEMA...PERO EL IMIDACLOPRID Y EL ROUNDUP SON LA PARTE PRINCIPAL DEL PROBLEMA...

ALGO QUE LOS PRODUCTORES ARGENTINOS YA LO SABEMOS.  ESPERO QUE ABOQUEN SU LUCHA A LA ERRADICACION  DE LOS NEONICOTINOIDES Y DEL ROUNDUP DE LOS CAMPOS DEL PARAGUAY... Y ASI  RECIEN LAS ABEJAS TENDRAN OPORTUNIDADES DE PRODUCIR....
CASO CONTRARIO LAS ABEJAS EN PARAGUAY.. SOLO SEGUIRAN DESAPARECIENDO... COMO EN EL MUNDO ENTERO... Y EN LA ARGENTINA...

                                               EDMUNDO F. GABUS TOGNOLA
                                                       TECNICO APICOLA.

domingo, 30 de junio de 2013

Ya sabemos quién mata a las abejas

En un estudio alemán en el que se liberaba una cierta cantidad de abejas en un campo de colza transgénica y después se alimentaba a las abejas jóvenes con polen de la misma, los investigadores descubrieron que las bacterias del interior de las jóvenes abejas absorbían las trazas de los genes modificados de la colza. Esto demuestra que el ADN de los transgénicos del polen puede transferirse a las abejas mediante su aparato digestivo.


En la actualidad, muchos apicultores están alimentando a sus abejas mediante jarabe de maíz de alto contenido en fructosa. Este jarabe está elaborado con el maíz transgénico de Monsanto, que además se trata con los insecticidas neonicotinoides de Bayer. Las colonias de abejas empezaron a desaparecer en EEUU un año después de que la EPA permitiera estos nuevos insecticidas en el mercado, entre 2004 y 2005. Incluso la propia agencia admite que el “envenenamiento por pesticidas” está contribuyendo al CCD.
Uno de los efectos que se han observado de estos insecticidas es el debilitamiento del sistema inmunológico de las abejas. Las obreras llevan el polen cargado de pesticida a la colmena, donde el resto de las abejas lo consumen. Seis meses más tarde, sus sistemas inmunológicos fallan y los animales empiezan a padecer infecciones naturales en las abejas, tales como parásitos, ácaros, virus, hongos y bacterias. De hecho, los patógenos tales como el Ácaro Varroa, el Nosema, ciertas infecciones fúngicas y bacterianas y el virus israelí de parálisis aguda (IAPV) se detectan con mucha frecuencia en colmenas al borde del colapso. 
 
Tres estudios recientes implican a los insecticidas neonicotinoides, también denominados “neónicos”, que solamente en EEUU cubren 142 millones de acres de maíz, trigo, soja y algodón. Estos insecticidas también se utilizan de forma común en una gran variedad de productos para la jardinería doméstica. Tal y como se detalla en un artículo publicado por Reuters, los “neónicos” son absorbidos por el sistema vascular de la planta y contaminan al polen y al néctar que las abejas encuentran en sus rutas.
 
 Los “neónicos” son un veneno para el sistema nervioso de los insectos que desorienta a sus víctimas y parece dañar la capacidad de las abejas para encontrar sus hogares, lo que podría ofrecer una respuesta al misterio de sus desapariciones.
 
 Esta fue la conclusión a que llegaba la prestigiosa revista Science. En otro estudio llevado a cabo por entomólogos de la Universidad estadounidense de Purdue, los investigadores descubrieron que, si se liberaba al aire polvo con un cierto contenido en “neónicos” durante la época de siembra, se advertían “efectos letales comparables al fenómeno de la pérdida de las colonias que están sufriendo los apicultores”. 

Un tercer estudio llevado a cabo en la Facultad de Salud Pública de Harvard fue capaz de recrear el síndrome de colapso de las colonias en diversas colonias sencillamente administrando pequeñas dosis de un “neónico” popular, el imidacloprid. 

FUENTE:http://www.portaldelapicultor.com/2013/06/ya-sabemos-quien-mata-las-abejas.html

sábado, 15 de junio de 2013

Cada vez más insectos desarrollan resistencia a los transgénicos

Se ha incrementado el número de especies de insectos que han desarrollado resistencia a los alimentos transgénicos, esto obliga a los agricultores a volver a utilizar los productos fitosanitarios de antaño para hacer frente a las plagas.

Hace unas semanas en el post Los beneficios del maíz transgénico desaparecen, destacábamos que la resistencia generada por los insectos, ha provocado que el denominado maíz Bt ya no sea efectivo frente al ataque de determinadas plagas. Se habían diseñado planes para frenar la resistencia, como por ejemplo sembrar zonas de maíz tradicional dentro de los cultivos transgénicos a modo de refugios y así evitar que comieran maíz Bt y desarrollaran la resistencia. Parece evidente que los beneficios del maíz Bt se están disipando a marchas forzadas y por ello las compañías biotecnológicas anunciaban nuevas generaciones de semillas modificadas genéticamente con varios genes para hacer frente a herbicidas e insectos.





Para llegar a esta conclusión se han analizado y revisado 77 estudios que se han realizado en los cinco continentes, en ellos se encuentran otras especies de insectos que también parecen estar desarrollando la resistencia a los cultivos modificados genéticamente. Los expertos apuntan que tan alarmante resulta el aumento de especies de insectos resistentes a los cultivos transgénicos, como el incremento de las áreas de cultivo destinadas a la producción de alimentos modificados genéticamente, en el gráfico que encabeza el post podemos ver que prácticamente cultivos y resistencia aumentan paralelamente.
Las actuales semillas modificadas genéticamente son cada vez menos rentables, ya no funcionan como hace años, el resultado es que se deben volver a utilizar los insecticidas convencionales en estos cultivos para poder hacer frente a las plagas. Por cierto, en este estudio también se apunta que no se sabe a ciencia cierta cómo afectan productos como la soja o el maíz transgénico a los animales que se producen para abastecer la cadena alimentaria, como por ejemplo los cerdos, en este sentido ayer nos hacíamos eco de un estudio desarrollado por investigadores estadounidenses y australianos, en el que se baraja la posibilidad de que los cerdos alimentados con transgénicos tienen más problemas de salud.
Los resultados reflejados en el estudio de Nature sirven para predecir el riesgo de resistencia y por tanto, de desarrollar estrategias que permitan mantener la eficacia de los cultivos Bt. En el caso de las compañías biotecnológicas, parece que la estrategia es la incorporación de más genes que puedan hacer frente a las plagas, hasta hace poco lo habitual era incorporar un máximo de tres genes, pero ya se han desarrollado alimentos como el maíz transgénico SmartStax que contiene hasta ocho genes diferentes, como ocurrió con el maíz Bt, de nuevo se promete un mayor rendimiento y más eficacia frente a la acción de las plagas, poco a poco un producto tradicional se va transformando y llegará un momento en el que difícilmente se va a poder aplicar el principio de equivalencia sustancial, es decir, un alimento transgénico cuya equivalencia en peso, imagen y contenido nutricional es similar a la de un alimento tradicional, es totalmente seguro.
En su momento el maíz transgénico SmartStax fue aceptado por la Agencia de Protección Ambiental estadounidense y la Agencia de Inspección de Alimentos Canadiense para que pudiera comercializarse en el año 2010, quizá se esté facilitando que los insectos desarrollen nuevas resistencias y se conviertan en plagas mucho más virulentas al cabo de unos años, ¿qué tocará entonces?, ¿desarrollar nuevos cultivos con 20 nuevos genes?
Quizá sea hora de replantear otro tipo de estrategias que no impliquen añadir nuevos genes en los alimentos para hacer frente a las plagas.


FUENTEhttp://www.gastronomiaycia.com/2013/06/14/cada-vez-mas-insectos-desarrollan-resistencia-a-los-transgenicos/


ES MI OPINION.
                               ALGUIEN DENTRO DE  LOS GOBIERNOS,  DEBE TENER UN POCO DE HONESTIDAD PARA DEJAR DE RECIBIR TANTA COIMA Y PONER FRENOS A ESTO. NO?  

                               QUE ESPERAN?  LA MUERTE DE MILES. MILLONES? 

                                                 EDMUNDO F GABÚS

lunes, 29 de abril de 2013

ESPAÑA: LA VOZ DE UN AGRICULTOR SOBRE EL DAÑO DE LOS TRANSGENICOS.


Revista 'Soberanía alimentaria, biodiversidad y culturas'


 
Iniciar una reflexión sobre los transgénicos en el Estado español, y en particular en las comarcas de Aragón, no puede ser de otro modo que denunciando la situación de incertezas que existe al respecto. Las y los agricultores nos vemos sumidos en un mar de datos sesgados y manipulados tanto por las empresas de semillas como por los gobiernos central y autonómicos que contrastan con las informaciones de nuestro sindicato o de organizaciones ecologistas.


Los ogm que dividen el campo
Recuerdo cuando en 1998 se empezó a introducir el maíz transgénico llamado Bt176 de Novartris (luego Syngenta), sin que prácticamente nadie en el campo supiéramos de qué se trataba ni hubiésemos dado nuestro parecer y mucho menos nuestro consentimiento. En ese momento no teníamos herramientas para saber qué saco de semilla era transgénico y cual no. No sabíamos lo que sembrábamos. Igual de sorprendente fue la retirada de este maíz en el año 2005 que cedió el paso a las variedades MON810 de Monsanto autorizadas desde el 2003. Nadie explicó el por qué, aunque bien supimos después1 que su polen afectaba a poblaciones protegidas de mariposas, que existía el riesgo de propagar a las bacterias su gen de resistencia a los antibióticos, que tenía efectos tóxicos sobre otros insectos beneficiosos para la agricultura y que en algunos países se había relacionado con terribles problemas alergénicos.
Pienso que tal desinformación puede ser hoy la responsable de que, en las zonas más productoras de maíz transgénico, muchos maíces tradicionales no híbridos, los conservados por agricultores y agricultoras mayores en pueblos aislados y que se resembraban para las gallinas o cerdos de la casa, estén contaminados por genes transgénicos, siendo muy difícil la recuperación y limpieza de estas valiosas semillas. De la misma manera, hoy me preocupa que repetidamente el Ministerio autorice en diferentes comunidades autónomas experimentaciones en campo abierto con otro maíz, el NK603 x MON810, modificado con dos manipulaciones genéticas: la resistencia a insectos (taladro) y la tolerancia a herbicidas derivados del glifosato. Esa preocupación aumenta conociendo las graves denuncias sobre efectos del glifosato y de sus preparaciones sobre la salud de la población y los crecientes problemas de aparición de malezas resistentes a ese herbicida en campos transgénicos en EEUU.
Fueron las presiones de nuestro sindicato agrario, de la mano de organizaciones ecologistas, las que lograron que las normativas obligaran a las empresas semilleras a identificar con claridad qué llevaban sus sacos, y que informaran sobre cómo sembrar, riesgos, resistencias, etc. Pero lamentablemente, las malas informaciones que nos rodean y los intereses económicos de la industria semillera han sido responsables de generar en nuestra tierra graves conflictos entre las personas que siembran OMG y las que no. Por un lado es triste pensar que muchas de las primeras no saben a ciencia cierta qué significa cultivarlos. Por otro, muchas de las personas agricultoras afectadas por contaminación transgénica se han planteado si se puede denunciar a las y los vecinos de toda la vida arriesgándose a enfrentamientos indeseados. Nuestra posición es la prohibición de los transgénicos, pero mientras no se consigue, urge una normativa clara para resolver y evitar estas situaciones.
La mentira para engañarnos
Quienes diseñan las semillas OMG olvidan por completo cuál es el verdadero problema de la gente del campo y también de quienes cultivamos maíz: su mala rentabilidad. Hasta el año 2006 se nos pagaba los mismos precios que 20 años atrás, mientras que los costes en ese periodo habían subido un 450%. Y esto ya sabemos que no ocurre sólo con el maíz. Los años posteriores a 2006 el precio de venta del maíz ascendió notablemente, sobre un 40% más de lo habitual, pero tal espejismo duró muy poco y respondió a puros movimientos especulativos. Me consta que fue una estrategia para animar así al sector agrícola español a sembrar más hectáreas de maíz. Sin embargo, no son estos los elementos que debemos tener en cuenta, no aceptamos miradas solo productivistas o crematísticas.
Nos deben preocupar otras razones. ¿No está demandando la sociedad otra agricultura? ¿No demanda alimentos más sanos? Personalmente, creo que las respuestas a estas preguntas las dan los datos de la disminución de la siembra de maíz, -transgénico y no- que se ha dado en Aragón en los últimos años. Las agricultoras y los agricultores estamos recuperando la importancia de relacionar, lo más directamente posible, nuestro trabajo y nuestros cultivos con la alimentación de la población, y no con los intereses de la industria de piensos.
La productividad
Aún si solo nos centramos en el parámetro de la productividad, también ahí el engaño está presente. Las informaciones que nos facilitan las compañías de semillas no son claras. Es habitual que al presentarnos las bondades de las semillas transgénicas nos den datos de productividad basados en estudios realizados con las semillas híbridas equivalentes (isogénicas).Y, ciertamente, si el valor añadido del transgénico es la incorporación del gen BT para combatir la plaga del taladro, sólo pueden existir significativas diferencias en la producción en casos de circunstancias climáticas que permitan ataques masivos de taladro, problema solucionado ya solamente adelantando la época de siembra.
Si repasamos los datos que la Consejería de Agricultura de Aragón nos ofrece en diferentes campañas y sobre fincas de ensayo, la conclusión se repite: la producción entre variedades convencionales y variedades transgénicas no tiene diferencias significativas. Una información clara al respecto sería importante para poder ejercer ‘el derecho a decidir’ a la hora de comprar una semilla u otra, sobre todo si tenemos en cuenta que a igual índice productivo la semilla híbrida cuesta 120 euros menos por hectárea que su equivalente transgénica.
Problemas con los cultivos transgénicos
Las modificaciones genéticas a las que se han sometido las semillas del maíz, pueden protegerlas de un problema, el taladro -que con un buen manejo no es relevante-, pero también tienen otras consecuencias inesperadas. En los últimos años estamos observado que “el sol quema” y que el maíz se seca antes de tiempo. Y, según mi observación, esto está sucediendo principalmente en los cultivos transgénicos, previsiblemente por el aumento de lignina que tienen. También hemos visto auténticos desastres en parcelas transgénicas por culpa de los ataques del virus del enanismo, de la araña roja e incluso de ambos simultáneamente y aunque hay pruebas que lo constatan, éstas no aparecen en las estadísticas más que como un hecho común y no como un efecto producido por la introducción de transgénicos. Que el maíz resistente al taladro tenga estos problemas ‘ocultos’ es fácil de entender, puesto que los cambios genéticos alteran de forma imprevisible el comportamiento de la planta. Además, los efectos del insecticida producido pueden perturbar el funcionamiento de todo el ecosistema, favoreciendo la proliferación de otros insectos plaga.
Por otro lado se prevé en el futuro inmediato problemas con las patentes. Así, recientemente hemos leído en los periódicos que, los compañeros y compañeras citrícolas de Valencia que injertaron una variedad patentada de mandarinas sin permiso de la empresa están siendo juzgados por no respetar la propiedad privada. Esto es exactamente lo que persiguen los transgénicos, que con la patente del gen modificado se adueñan de las semillas y de toda la planta, es decir de la esencia de la vida. Esto es muy grave, y como repite Vandana Shiva, se debe luchar por la eliminación total de cualquier patente genética, puesto que “las semillas son la fuente de la vida y la primera pieza de la cadena alimentaria. El control de las semillas en manos de monopolios significa el control sobre nuestras vidas, sobre nuestra alimentación y sobre nuestra libertad”.
Cómo actuar
Con este sencillo análisis de quien vive del y en el campo y observa atento y respetuoso la vida y la naturaleza, digo con rotundidad:
- En España todos los cultivos transgénicos deben de ser eliminados. Se ha demostrado que no sabemos nada de sus consecuencias a largo plazo; lo único que sabemos es que contaminan y dañan al resto de las especies. En buena lógica debemos también prohibir la importación de granos transgénicos cultivados en cualquier otra parte del mundo. Si esta prohibición no es posible, el principio de precaución –sentido común, le dicen en mi pueblo – nos obliga a imponer una prohibición en forma de moratoria. Al detener temporalmente los transgénicos mejoraríamos la imagen de los productos agrícolas en general respecto a nuestro mercado europeo y aumentaría la renta agraria en cuanto a los cereales ya que el precio del maíz y soja convencional va siempre por encima del transgénico. La proteína animal la podríamos producir con varios tipos de leguminosas en España, como el altramuz dulce, habas, camelina, etc.…
Incentivar a los laboratorios nacionales y universitarios para la certificación, recuperación y mejora de las semillas autóctonas con la voz campesina presente, participando así en el asesoramiento de lo que hoy demanda la agricultura del futuro y requiere el campo.
Pero si la prohibición se demora, al menos algunas medidas son necesarias, a saber:
Asegurar con leyes pertinentes la obligación de un etiquetado de los productos alimentarios que indique siempre y de forma clara cualquier contenido o traza de presencia transgénica, incluso en el caso de productos derivados de animales alimentados con vegetales transgénicos.
- La nueva ley sobre los OMG, dice claramente que los estados miembros deben de comunicar todo tipo de incidencias, contaminaciones y problemas socioeconómicos, etc. A su vez se deben habilitar seguros de responsabilidad civil a agricultores y empresas productoras de transgénicos por su contaminación. Se debe aplicar esta legislación sin demora ni manipulaciones a la baja en el Estado español.
- Ante la próxima reforma de la PAC, y de nuevo a la espera de una prohibición, se debe solicitar que ninguna experimentación o cultivo transgénico reciba subvenciones o apoyo de la Unión Europea.
Para finalizar quiero decir bien alto que la defensa de la Soberanía Alimentaria pasa por que toda semilla debe producirse en cada territorio, por la propia gente agricultora, por cooperativas agrícolas o por entidades públicas.
Nota:
1 ver el cuaderno “Buenas razones para retirar las variedades de maíz MON 810 cultivadas en España” de Ecologistas en Acción http://www. ecologistasenaccion.org/IMG/ pdf/cuaderno_mon810_2011.pdf
Juan Carlos Simón agricultor de siempre, científico rural. Delegado de naturaleza UAGA Aragón- COAG
El autor está abierto a cualquier debate, información o exposición de este tema y si alguien lo desea puede mandarles estudios del mismo.jsimonvalencia@gmail. com

Telmo Martinez Anzola
Carrera 28B 74-24 Bogota D.C.
cel (57) 315 8514466 tel (57-1) 6305153
si desea comunicarse conmigo favor enviar un mail a:
abejita33@hotmail.com

GRACIAS TELMO POR PASAR ESTA INFORMACION IMPORTANTE PARA LOS QUE PENSAMOS EN LA PRESERVACION DE LA BIODIVERSIDAD... Y LA SALUD HUMANA...

                                                      EDMUNDO F GABUS TOGNOLA.

viernes, 15 de febrero de 2013

Encuentran gen viral oculto potencialmente peligroso en la mayoría de los transgénicos comercializados.

A tan sólo unos meses después de que un estudio realizado en Italia, ahora famoso, encontró que el maíz genéticamente modificado (GM) NK603 de Monsanto causa serios daños a los órganos y produce tumores en mamíferos, un informe publicado por la European Food Safety Authority (EFSA) ha descubierto que la mayoría de los OGM comercializados hoy en día contienen un gen viral oculto que parece no ser seguro para el consumo humano.


Figura 1. Esquema de superposición de la región entre el promotor 35S y el gen VI, que codifica la proteína P6. El ARN 19S (flecha de color azul claro en la parte superior) contiene sólo el gen VI que codifica para la proteína multifuncional P6 (flecha azul) que se divide en cuatro dominios (D1-D4) de acuerdo con Li y Leiser.11 Las cajas negras 1 a 12 indican delecciones mutantes descritas por Kobayashi y Hohn.12 Los dominios funcionales se indican en púrpura: (1)  señal de localización nuclear, (2) la virulencia y la avirulencia del Vi / Av, (3) dominio importante para la estabilidad y la multimerización, (4) dominio importante para la estabilidad, (5) dominio homólogo RNasa H que se une a RNA-DNA híbridos y a RNA de doble cadena, (6) dominio de unión al ARN y múltiples dominios de unión a proteínasque interactúan con el factor de iniciación de la traducción eucariótica (eIF3) y la proteína ribosomal L24 (RL24), (7) dominio de unión a ARN y (8) dominio del dedo de zinc. Las cajas grises indican las regiones que participan en la función o propiedad indicada. La barra amarilla indica el largo del genoma CaMV. En verde la posición de las variantes P35S y debajo las cajas abiertas indican los diferentes dominios de P35S, como se describe por Benfey y Chua, 13 y las cajas rayadas indican los potenciadores descritos por Kay et al.14 y Fang et al.9 HVR, las regiones hipervariables.
Bajo el título Possible consequences of the overlap between the CaMV 35S promoter regions in plant transformation vectors used and the viral gene VI in transgenic plants, el histórico informe pone de relieve el hecho de que 54 de los 86 rasgos transgénicos actualmente aprobados para su uso, o aproximadamente el 63 por ciento, contienen un gen extraño viral conocido como “Gen VI” que los investigadores han encontrado altera la función normal de los cultivos.
Esta alteración está presente en la mayoría de los OGM comerciales cultivados hoy en día, incluyendo tanto el NK603 como el MON810 de maíz, así como la soja Roundup Ready, todos ellos producidos por Monsanto. Además, los investigadores han encontrado que este gen defectuoso puede inducir cambios fenotípicos indeseados, que pueden implicar graves mutaciones físicas y bioquímicas en los organismos.
“En el curso del análisis para identificar posibles alergenos en los cultivos transgénicos, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha descubierto tardíamente que la secuencia genética más común en los comercializados de OGM también codifica un fragmento significativo de un gen viral”, explica Independent Science News (ISN) sobre el descubrimiento.
Basado en una investigación anterior que implica la relación entre los genes virales y vegetales y la salud humana, el nuevo descubrimiento plantea serias preocupaciones sobre la seguridad de los OGM en la producción comercial de hoy en día. Puesto que el propósito inherente de los genes virales es desactivar al anfitrión a fin de permitir la invasión patógena, su presencia en el suministro de alimentos OGM representa una seria amenaza para la planta y para la salud humana.

El Gen VI, el “arma humeante” que demuestra que los OGM no son aptos para el consumo humano

Hasta este punto, la industria de la biotecnología ha mantenido que los transgénicos son prácticamente idénticos a los organismos naturales, y que no hay ninguna diferencia estructural o funcional entre los OGM y los cultivos naturales en la forma en que son procesados ​​por el cuerpo humano. Pero la presencia del Gen VI en la gran mayoría de los OGM echa completamente por tierra este mito.
Dado que los cultivos naturales no poseen el Gen VI, no son susceptibles a las mismas infecciones virales como son los OMG que lo contienen. Según el análisis de ISN sobre la función del Gen VI, el defecto genético no sólo facilita el acoplamiento de los virus potencialmente mortales en el tejido de la planta, sino que también suprime las defensas naturales anti-patógenas, haciendo de estos cultivos, y a los seres humanos que los comen, potencialmente más susceptibles a la enfermedad.
La presencia del Gen VI básicamente deja a los cultivos transgénicos indefensos ante patógenos invasores y virales, y se cree que causa expresión aberrante de genes en los cultivos que la poseen. Esto significa que toda la secuencia genética de una planta puede mutar como consecuencia del Gene VI, resultando en la producción al azar de proteínas dentro de las células vegetales, la expresión indiscriminada de genes en todo el organismo, e incluso deformidades de crecimiento.
Los científicos han sabido de la presencia de genes virales similares en los OGM durante años, pero nunca se habían identificado cómo exactamente estos genes y los cambios genéticos masivos que inducen afectarían a la salud humana. Y ninguno de los gobiernos que han aprobado los OGM que contienen genes virales para uso comercial han requerido alguna vez las pruebas de seguridad adecuadas para identificar las amenazas potenciales para la salud, lo que significa que la humanidad es el conejillo de indias para este experimento colectivo de la biotecnología.
“La información pertinente sobre la existencia del Gene VI ha estado libremente disponible en la literatura científica desde mucho antes de la aprobación de los primeros productos biotecnológicos”, añade ISN sobre el escándalo.
Asegúrese de leer el informe completo del ISN sobre el estudio aquí:
http://independentsciencenews.org
También puede leer el propio estudio aquí:
http://www.landesbioscience.com/journals/gmcrops/2012GMC0020R.pdf

Fuente:http://disiciencia.wordpress.com/2013/02/08/encuentran-gen-viral-oculto-potencialmente-peligroso-en-la-mayoria-de-los-transgenicos-comercializados/

sábado, 26 de enero de 2013

Estados Unidos aumentan los proyectos para etiquetar alimentos transgénicos

EL SALMON CHICO ES EL ORIGINAL...EL GRANDE FUE MODIFICADO GENETICAMENTE AGREGANDOLE GENES DE OTRA ESPECIE.

Los proyectos para etiquetar alimentos transgénicos en Estados Unidos son un goteo incesante, hace un par de años nos hacíamos eco del proyecto de ley aprobado por la asamblea del Comité de Salud de California, se trataba de una reglamentación para etiquetar el pescado transgénico. El proyecto se había puesto en marcha ante la posibilidad de que la FDA aprobara el salmón transgénico, el objetivo era que los consumidores pudieran identificar el tipo de salmón que se comercializaría en las pescaderías y que eligieran según sus convicciones.
Esta fue una iniciativa que salió adelante y que parecía sentar precedentes para que se etiquetarán otros alimentos modificados genéticamente, pero como sabemos de momento no ha sido así, recordemos por ejemplo hechos más recientes como la Proposición 37, proyecto impulsado por la iniciativa Derecho a Saber de los Alimentos, en el que se solicitaba una nueva reglamentación sobre el etiquetado de los alimentos transgénicos en este estado el proyecto fracasó. Recientemente se ha puesto en marcha una campaña similar en Washington solicitando este tipo de etiquetado a través de la Iniciativa 522, lo mismo se pretende plantear en Oregón y además otros estados se están sumando a este tipo de solicitudes, recordemos por ejemplo el Proyecto de Ley SB 18 en el que Nuevo México pide el etiquetado de piensos y alimentos transgénicos.

Pues bien, ahora conocemos una propuesta similar a otras que han logrado su cometido, como la que hemos referenciado al principio o la legislación que se aprobó en el año 2005 en Alaska, se ha propuesto un proyecto de ley denominado Medida SB 155 para que en Missouri se pueda etiquetar la carne y el pescado de animales modificados genéticamente, la iniciativa está impulsada por el senador Jemilah Nasheed (estado de San Louis) y su objetivo según sus declaraciones, es facilitar que los ciudadanos puedan acceder al derecho a saber, que sepan qué tipo de alimentos adquieren en los comercios. El proyecto se plantea coincidiendo con la posibilidad de que en breve la FDA apruebe el salmón transgénico y la preocupación que ello suscita. La denominada Propuesta SB 155 solicita que cualquier tipo de carne o pescado que provenga de animales modificados genéticamente y su descendencia, sea claramente identificado a través de las correspondientes etiquetas alimentarias a partir del 1 de septiembre del año 2015.
De salir adelante el Proyecto de Ley, permitiría que el Departamento de Agricultura de Missouri, exigiera el etiquetado de alimentos modificados genéticamente (carnes y pescados), se deberían etiquetar todos aquellos productos que han sufrido el uso de técnicas de ADN recombinante o ADN recombinado, es decir, la unión de secuencias de ADN procedentes de dos organismos de especies diferentes. La introducción de material genético exógeno, la alteración de la posición de un determinado gen, la deleción de un gen (pérdida de un fragmento de ADN) o duplicación… es decir, todo lo que esté relacionado con la modificación o manipulación genética.
Como decíamos, en Estados Unidos se presentan cada vez más proyectos para etiquetar alimentos modificados genéticamente, algo que evidentemente no gustará a la industria alimentaria, cada vez se abren más frentes y como decían los partidarios de la Proposición 37, se puede perder una batalla pero la “guerra” continúa y el final es incierto. El caso es que si esta ley sale adelante y se cometieran infracciones en el etiquetado, se considerarían un delito menor de Clase C, es decir, un delito que se sancionaría con una multa, se puede decir que es un principio para intentar cambiar las actuales leyes.
Son muchas las personas que creen que se deberían etiquetar este tipo de alimentos permitiendo a los consumidores que decidan si quieren o no consumirlos, si realmente no existen problemas con los transgénicos tal y como se indica desde la FDA bajo el principio de equivalencia sustancial, ¿por qué negarse a ello?. Al respecto nos gustaría recordar de nuevo las declaraciones de Mairead McGuinness, miembro del Parlamento Europeo que trabaja en el comité agrícola, el parlamentario declaraba que la falta de información pública ha provocado que se socave la fe en la ciencia, ha existido demasiado mutismo y poca transparencia en toda la trayectoria de los alimentos modificados genéticamente, esta es una de las principales causas por las que existe una gran oposición a los alimentos biotecnológicos. A través de este enlace (Pdf) podréis conocer más detalles de la Medida SB 155.

FUENTE: http://www.gastronomiaycia.com/2013/01/24/en-estados-unidos-aumentan-los-proyectos-para-etiquetar-alimentos-transgenicos/  

ES MI OPINION.
                             QUE ESTE DEBATE DEBE DARSE EN SUDAMERICA.  YA SE DA EN EUROPA Y EEUU.  ¿SERA QUE EN ESOS LUGARES SI SE PREOCUPAN DE LA SALUD DE SUS CIUDADANOS?   ¿Y ACA, SERA QUE SOMOS CONEJOS DE INDIAS PARA LA PRUEBA , PARA SABER SI NOS HACE BIEN O MAL?
                                                                 EDMUNDO F GABUS TOGNOLA

domingo, 28 de octubre de 2012

EEUU, CALIFORNIA, ETIQUETADO DE ALIMENTOS.

Proposición 37, ¿acabará con el uso del término natural en los alimentos?

 

Quedan pocos días para que se celebre la votación en la que se decidirá si se aprueba o no la Proposición 37, reglamentación que obligará a la industria alimentaria de California a etiquetar los alimentos que contengan ingredientes transgénicos. Las campañas iniciadas a favor y en contra de la propuesta incrementan su actividad intentando captar a los indecisos, se interpreta la reglamentación según los intereses de cada bando. Hemos hablado de varias cuestiones que giran en torno a la nueva propuesta, pero nos quedaba pendiente hablar sobre la descriptiva ‘natural’. Según los opositores a la nueva ley, la Proposición 37 acabará con el uso del término ‘natural’ en los alimentos, es decir, no se podrá utilizar en ningún alimento procesado, incluso aunque no tenga ingredientes transgénicos.
Según el texto de la reglamentación, la definición de alimento procesado comprende aquellos productos obtenidos a partir de materias primas agrícolas que se han sometido a diferentes tratamientos, molienda, fermentación, congelación, cocción, enlatado, etc. Esto obligaría a que alimentos como pueden ser las almendras saladas o el puré de manzanas enlatado, no puedan lucir en su etiqueta el término ‘natural’, a pesar de que no sean alimentos modificados genéticamente. Por tanto serían cientos de productos los que no podrían definirse como alimentos naturales al haber sido sometidos a alguno de los procesos mencionados.

Al respecto, sería interesante recordar que la FDA (Food and Drug Administration) no había definido el término natural y aceptaba que se utilizara en los alimentos transgénicos, la FDA consideraba que un alimento modificado genéticamente es seguro cuando es significativamente equivalente en composición y características nutricionales a un alimento tradicional (equivalencia sustancial), es decir, que son iguales, de ahí que algunos alimentos transgénicos se etiquetaran como alimentos naturales. Nosotros entendemos que en el caso de los alimentos modificados genéticamente tiene sentido la reclamación de no utilizar la descriptiva natural, pero en alimentos naturales que han sido sometidos a determinados procesos como la cocción, ¿cómo deberían designarse?.
John Shaw, director ejecutivo de Natural Products Association (Asociación de Productos Naturales), está a favor de que los consumidores conozcan la composición de los alimentos que adquieren, sin embargo, no está de acuerdo con el punto que alude al término natural y por ello, curiosamente, se opone a la Proposición 37. En teoría esta reglamentación debería arrojar luz y transparencia sobre los alimentos que contienen ingredientes modificados genéticamente, pero no tendría por qué afectar a aquellos alimentos que sólo se someten a diferentes procesos como antes hemos mencionado, de hecho, incluso los alimentos frescos que han sufrido leves procesos de transformación no se podrían etiquetar como naturales. Ciertamente no tiene mucho sentido, la percepción de los consumidores con respecto a los alimentos cambiaría, no es extraño por tanto que se incremente la controversia y que personas y asociaciones que en principio están a favor de la Proposición 37, terminen votando contra ella.
Algunos fabricantes de alimentos argumentan que se trata de una disposición que va mucho más allá de exigir el etiquetado transgénico, su alcance podría hacer que cualquier alimento que sufra un tipo de procesado, no pueda contener en su etiqueta la descriptiva ‘natural’. Por esta regla de tres, un pequeño productor de cerezas recolecta su producción y elabora mermelada casera para su comercialización, sin aditivos, conservantes, etc., no va a poder etiquetar su mermelada con la descriptiva natural o elaborada con ingredientes naturales. Por esta y otras razones, la Proposición 37 podría fracasar, parece que el texto no está bien redactado y se interpreta de diferentes formas, alejándose de su cometido inicial, que se identifique qué alimentos contienen transgénicos.
Por ello, una asociación que respalda la Proposición 37, o mejor dicho, el derecho a saber de los consumidores, va a votar en contra porque puede provocar numerosos problemas a quienes no utilizan ingredientes modificados genéticamente. Si se aprueba y entra en vigor en el 2014, se verá afectada toda la cadena de suministro, productores, fabricantes de ingredientes y alimentos, mayoristas, minoristas, deberán eliminar toda referencia a “natural” cuando se utilicen procesos como la cocción, la deshidratación, la fermentación, la molienda, el ahumado… a cada eslabón de la cadena agroalimentaria la Proposición 37 afectará de una manera distinta, algunos tendrán más responsabilidad que otros. En el caso de los supermercados, por ejemplo, deberán asegurarse de que los alimentos que comercializan están correctamente etiquetados y contar con la documentación oportuna que certifique el tipo de etiquetado. Si hablamos de proveedores, lo mismo, serán responsables de que sus productos estén perfectamente etiquetados, tendrán un plazo relativamente corto para cambiar todas las etiquetas de los productos que se destinen a California, o elaborar nuevos alimentos con una etiqueta específica para el mencionado estado.
No es extraño que incluso asociaciones como la citada terminen cambiando de postura, la nueva reglamentación les traería más problemas que beneficios (al menos eso pretenden hacer creer), por otro lado hay que recordar que si la norma sale adelante, podría sentar precedente para que se instaurara en todo el país. El haber incluido el uso del término natural en la nueva reglamentación podría ser un error, a fin de cuentas, de lo que se trata es de identificar a los alimentos que contienen ingredientes transgénicos, nada más. Para otros procesos se puede desarrollar otra reglamentación, os recomendamos acceder al artículo de Natural Products Association para comprender mejor el problema, no tiene desperdicio y nos muestra algunas de las razones que se argumentan contra la Proposición 37.

  FUENTE: http://www.gastronomiaycia.com/2012/10/26/proposicion-37-acabara-con-el-uso-del-termino-natural-en-los-alimentos

martes, 25 de septiembre de 2012

El drama del cultivo de las piñas o ananas






En este documental podemos conocer con más detalle el drama del cultivo de las piñas o ananas, frutas tropicales fragantes y dulces, que principalmente producen y exportan a Europa los países latinoamericanos. En este caso se pone al descubierto la situación que rodea al cultivo de piñas o ananas en Costa Rica.
Las piñas son el segundo cultivo de frutas tropicales más importante del mundo superado por los plátanos, aunque en el documental se habla de la situación de Costa Rica, quizá se podían trasladar las mismas circunstancias a otros países productores como India, Brasil o Filipinas entre otros. Posiblemente más de un lector ha podido constatar en los centros de distribución ofertas especiales de piñas a unos precios muy interesantes, nada que ver con el precio de hace una y dos décadas, que la convertía en un producto exclusivo y selecto. Son muchos los motivos que convierten en un drama el cultivo de las piñas o ananas y el documental nos muestra algunos de ellos.

Hasta las tres cuartas partes de las piñas que podemos encontrar en las tiendas europeas proceden de este país, pero el comercio está dominado por unas pocas multinacionales a las que no les parece importar la contaminación ambiental, las condiciones de trabajo, la muerte de la flora y fauna del país, etc. Seguramente todos habéis oído hablar de las piñas ‘Del Monte’, una productora y distribuidora estadounidense de alimentos (será interesante remarcar que esta empresa es una de las más citadas en lo que respecta a explotación laboral en los países en vías de desarrollo). En el documental vemos un anuncio de Del Monte, la narradora nos explica que seguramente esta empresa no desearía que vierais este documental, el drama del cultivo de las piñas o ananas es una realidad.
En el documental se pone de manifiesto que la industria ha creado miles de puestos de trabajo, pero el precio que se debe pagar a nivel de condiciones laborales y medioambientales es bastante alto, parece que este es el único modo que permite que en Europa podamos disfrutar de las piñas a unos precios muy asequibles. En el documental conocemos a un representante sindical que lleva más de 30 años luchando por el derecho de los trabajadores, a juzgar por las imágenes su labor es poco significativa y menos sin el respaldo oportuno.
Parece ser que los desastres en el medio ambiente son una tónica habitual, los accidentes y vertidos de agroquímicos al medio ambiente son una constante, ríos, canales o el mar son contaminados con estos herbicidas, pesticidas y demás agroquímicos utilizados en la producción de piñas. Tras un accidente, podemos ver las consecuencias en un canal, los peces muertos abundan, peces que sirven de alimento habitualmente a las comunidades más pobres.
Expertos en agroquímicos del país nos explican que se aplican una gran cantidad de pesticidas peligrosos, se llegan a emplear hasta 15 veces más herbicidas en los cultivos de piñas en comparación con otro tipo de cultivos, el Paraquat (nombre comercial del dicloruro de 1,1′-dimetil-4,4′-bipiridilo, considerado muy peligroso en humanos si se ingiere), el bromacil (herbicida prohibido en la UE, muy peligroso para la salud humana y el medio ambiente, fácilmente produce la contaminación de agua). Como podemos comprobar, las empresas aprovechan la falta de legislación y las condiciones de pobreza para campar a sus anchas produciendo piñas sin importar las consecuencias.
Pesticidas, herbicidas y demás productos son arrastrados por el agua de las lluvias o el agua del riego, hacia los manantiales que abastecen de agua potable a la población, podemos conocer una plantación que se encuentra a menos de 100 metros de un punto de abastecimiento de agua potable, por supuesto el agua está totalmente contaminada. Según los expertos, son necesarios hasta 16 agroquímicos diferentes en el cultivo de las piñas o ananas, muchos de ellos son de uso legal en Costa Rica, pero eso no indica que sean seguros, determinados compuestos provocan alteraciones hormonales, enfermedades, cáncer…
 



Conocemos el caso de una mujer que vive cerca de una plantación de piñas que suministra a la empresa Del Monte, el agua de la zona está contaminada. Las comunidades de la zona solicitaron al Gobierno que se realizaran análisis del agua que consumen, el resultado fue un comunicado advirtiendo que no se podía consumir el agua por su alta contaminación. Nosotros compramos piñas a un buen precio, pero las comunidades que las producen deben pagar un precio excesivamente elevado, si tenemos conciencia social y medioambiental, será interesante comprar sólo aquellas piñas que se han producido de forma respetuosa con el medio ambiente.
En vez de solucionar el problema y legislar el uso de los agroquímicos, la solución pasa por acercar cisternas de agua potable a la población, mientras se sigue fumigando y contaminando con total impunidad provocando todo tipo de enfermedades en la población, especialmente a quienes trabajan en los cultivos, algunos de ellos han declarado que han sufrido y sufren todo tipo de problemas de salud a causa del envenenamiento por los agroquímicos, pero no quieren ser grabados por las cámaras de televisión, el miedo a perder su puesto de trabajo y el modo de subsistencia de la familia lo impide.
Quizá después de ver el documental, cuando veamos una oferta de piñas en un supermercado, nos plantearemos el verdadero precio que se ha pagado para que podamos disfrutar de una fruta tropical exquisita a un buen precio. En el documental nos muestran una división de ganancias de la piña por cada libra (100 peniques que convertiremos en porcentajes), los distribuidores minoristas acaparan un 41%, las empresas multinacionales un 38%, los propietarios de las plantaciones un 17%, finalmente los trabajadores un 4%.


En el documental sobre el drama del cultivo de ananas conocemos un caso contrario, un productor de piñas ecológicas que trabaja su tierra y en el marco del comercio justo, recibe un precio mínimo por sus piñas, ayuda para la educación de sus hijos y está concienciado sobre el uso de los agroquímicos y sus fatales consecuencias. Lamentablemente no existe suficiente demanda para las piñas que proceden del comercio justo por su precio, algo que hace que terminen comercializándose como piñas convencionales o de producción industrial.
La guerra de precios entre las cadenas de distribución no son compatibles con los productos de comercio justo y dependiendo del país, y la crisis económica, los consumidores se decantan por los precios más bajos. En fin, os recomendamos ver el documental, es muy revelador y perfectamente se podría trasladar a otros alimentos importados de países en vías de desarrollo, las problemáticas posiblemente sean similares. Por cierto, será interesante dar un vistazo a una nueva noticia sobre transgénicos, al parecer ahora el Gobierno de Costa Rica plantea la posibilidad de avalar el cultivo de piñas transgénicas en el sur del país, de este producto hablaremos en breve.


EN CUANTO TIEMPO ESTARAN  EN LA PROVINCIA DE MISIONES? O FORMOSA, O SALTA???
  LOS  TRANSGENICOS NOS INVADEN Y SI NO NOS OPONEMOS MAS FIRMEMENTE, PONDRAN EN RIESGO LA SALUD NO SOLO REPRODUCTIVA DE NUESTROS HIJOS. SI NO, LA FALTA DE SALUD DE NUESTRA VEJES.  

                                                              EDMUNDO F GABUS TOGNOLA