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viernes, 3 de agosto de 2012

CUANDO LA PAZ, TAMBIEN PASA POR LA SALUD.

LAS FUMIGACIONES TAMBIEN SON UN DELITO DE LESA HUMANIDAD.
 Las consecuencias que producen las fumigaciones sobre la salud y la vida de las personas expuestas involuntariamente a estas prácticas poseen la suficiente entidad como para ser calificadas como crímenes de lesa humanidad. Adolfo Pérez Esquivel.
El caso de barrio Ituzaingó Anexo, en la ciudad de Córdoba, o juicio a las fumigaciones, posee la enorme virtud no sólo de haber puesto en el banquillo de los acusados a dos productores sojeros y un empresario de la aeroaplicación sindicados de ser supuestamente responsables del delito de contaminación ambiental en los términos de la ley 24.051. Además, ha permitido vislumbrar en toda su magnitud la discusión sobre el actual modelo de producción agropecuaria basado sobre la utilización del paquete tecnológico compuesto por soja transgénica más productos agrotóxicos.
Este "modelo de producción" es cuestionado de manera profunda y fundada por la sociedad civil, principalmente por vecinos que habitan cerca de los predios rurales explotados con cultivos de soja, organizaciones ambientales, movimientos campesinos y pueblos originarios.
Ellos advierten y denuncian en forma enfática la aparición inusitada de enfermedades graves -como malformaciones, cánceres, leucemia, lupus, abortos espontáneos, fisura palatina, etcétera- asociadas con el uso creciente e intensivo de estos productos agrotóxicos.
Las favorables condiciones externas y los precios internacionales dieron lugar al pujante negocio de la "sojización", es decir, el proceso de pasar de cero a 18 millones de hectáreas cultivadas, de cero a 50 millones de toneladas, de cero a 20 mil millones de dólares de exportación, y de un consumo de cero a 200 millones de litros anuales de glifosato.
Pero lo que resulta alarmante es la contracara de este proceso, representada por la aparición y el incremento de enfermedades graves asociadas con el uso intensivo y creciente de los productos agrotóxicos, el desmonte y la desaparición de los bosques nativos, el despojo de campesinos y pueblos originarios. Todo lo cual viola derechos humanos fundamentales, como el derecho a la salud, a la vida, a vivir en un ambiente sano y a la posesión y propiedad comunitaria de las tierras que ocupa esa gente.



Víctimas. La Red Agroforestal precisa que en el Chaco argentino se contabilizan 11,4 millones de hectáreas en disputa, y en todo el país existen víctimas de la violación a los derechos territoriales, como los siguientes casos:
Sandra Juárez murió frente a una topadora el 13 de marzo de 2010, en el paraje campesino de San Nicolás (Santiago del Estero); tenía 33 años y dos hijos.
Javier Chocobar, comunero diaguita de comunidad Chuschagasta (Tucumán), fue asesinado el 12 de octubre de 2009 por ex policías y un empresario que pretendían hacer uso de una cantera dentro del territorio comunitario.
Roberto López, miembro de la comunidad Potae Napocna Navogoh (La Primavera, de Formosa), fue asesinado en la represión policial del 23 de noviembre de 2010.
Cristian Ferreyra, 23 años, militante del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase-Vía Campesina), fue asesinado el 16 de noviembre de 2011 en el paraje San Antonio, en el norte de esa provincia.
Barrio Ituzaingó Anexo: más de 100 vecinos muertos por cáncer (tasa de muerte por cáncer, 33 por ciento; en Argentina, 18 por ciento); el 80 por ciento de niños del barrio tienen agrotóxicos en la sangre.
Por su parte, la subsecretaría de Agricultura Familiar, en un relevamiento de apenas tres meses, constató la existencia de "857 conflictos de tierra en todo el país, que afectan a 63.843 familias e involucran 9,3 millones de hectáreas". Todos los conflictos por tierras obedecen al corrimiento de la frontera agropecuaria en la Argentina.

 Objetivo ilógico. La superficie en disputa alcanza los 11,4 millones de hectáreas y son afectados 1,6 millón de personas. Sumado a ello, el Plan Estratégico Agroalimentario (PEA), presentado recientemente por el Gobierno nacional, entre otros objetivos, se plantea aumentar la producción granaria un 60 por ciento. Esto es, pasar de los 100 millones de toneladas actuales a 160 millones para 2020. Reconoce la necesidad de avanzar sobre nuevos territorios. Desmontes, uso de agrotóxicos, conflictos territoriales y desalojos son las consecuencias más predecibles.
Por eso nos preguntamos: ¿cuántos hermanos más deben morir para acabar con este modelo de producción que cada día enferma y mata a más gente? Más específicamente, en materia de fumigaciones se estima que son 12 millones de personas las que se encuentran expuestas de modo directo, sistemático, repetitivo y generalizado a los agrotóxicos, cuyas consecuencias en la salud y el ambiente se están discutiendo por estos días en sede judicial en la ciudad de Córdoba, en el marco de la denominada "Causa de barrio Ituzaingó Anexo".

 Crímenes. Por todo ello, decimos que las consecuencias que producen las fumigaciones sobre la salud y la vida de las personas expuestas involuntariamente a estas prácticas poseen la suficiente entidad como para ser calificadas como crímenes de lesa humanidad.
Ello por cuanto se trata de actos serios de violencia que dañan a los seres humanos privándolos de lo más esencial: su vida, su libertad, su bienestar psíquico, su salud y/o dignidad. Son actos que, por su extensión y gravedad, van más allá de los límites tolerables por la comunidad internacional.
En tal sentido, podemos afirmar con claridad que los elementos comunes a todos los crímenes de lesa humanidad están igualmente presentes en el caso de las fumigaciones.
Ataque repetitivo, sistemático y generalizado: las fumigaciones implican, entonces, una serie de actos, sostenidos en el tiempo, no menos de tres por cosecha, realizados en contra de la voluntad de ciudadanos que viven cerca de los campos sembrados con soja. Dicha línea de conducta afecta anualmente a miles de víctimas en el mundo, sin distinguir raza, sexo y edad, y se lleva a cabo conforme con la logística diseñada por organizaciones transnacionales dedicadas al comercio de estos paquetes tecnológicos (soja transgénica y glifosato).
Contra una población civil: las fumigaciones afectan a un extenso grupo humano, sin distinción de credo, raza y edad.
Importa el traslado forzoso de la población civil rural, campesina y pueblos originarios hacia centros urbanos o más alejados de su hábitat natural, con el propósito de escapar a estas agresiones, abandonando su centro de vida, su cultura, etcétera, condenándolos al desarraigo más encarnizado.
En definitiva, es imprescindible abandonar el actual modelo de producción que sólo persigue la maximización de las ganancias por parte de las empresas multinacionales, empresarios sojeros y pools de siembra, en detrimento de la salud pública de todos los habitantes y del medio ambiente en general.

 SERA NECESARIO MUERTES EN MASA PARA QUE EN MISIONES SE ""AVIVEN"" NUESTROS DIPUTADOS PROVINCIALES, EL PRESIDENTE DE LA CAMARA DE REPRESENTANTES Y EL GOBERNADOR,  PARA QUE DIGAN YO NO SABIA????

           PAREN DE VENDER GLIFOSATO.  


 PAREN DE VENDER Y PLANTAR MAIZ, GIRASOL, ANANA, CAÁ EHÉ, TRANSGENICOS.

martes, 13 de septiembre de 2011

Hallan bacterias inmunes a antibióticos y sería por efecto del maíz transgénico

La industria cerealera utiliza, por ejemplo, genes inmunes a la penicilina. El material genético se puede transmitir por distintas vías a otros microbios, que también se harían resistentes a los medicamentos
Una investigación de científicos de la Universidad Nacional de Córdoba advierte sobre el peligro que representan los cultivos transgénicos para la salud pública. En tal sentido, advierte que, para producir semillas genéticamente modificadas, se emplean genes de bacterias resistentes a antibióticos como la penicilina y la ampicilina, ampliamente utilizados en medicina. El problema es que esa inmunidad se puede difundir entre los microbios, y hacer totalmente ineficaces a los medicamentos.

Estudios en Alemania hallaron genes resistentes en el polen, y la Unión Europea prohibió el uso de este tipo de semillas transgénicas en 2004.

Según precisa el estudio, la industria produce semillas transgénicas incorporando al genoma de algunos cultivos genes específicos para mejorar su rendimiento, haciéndolas resistentes a determinadas plagas, agroquímicos u otros factores.

Cómo se usan los genes resistentes a antibióticos

Para testear la efectividad de estas manipulaciones, injerta también “genes marcadores”, fragmentos de ADN que hacen posible  detectar el resultado de las mutaciones en el laboratorio.

“De esta manera se logra detectar, como ser, que un lote del cereal ha sido efectivamente modificado en un porcentaje mayor al 75% de sus semillas y puede ser comercializado como maíz transgénico”, explica el informe de la Reduas.

El punto es que esos genes marcadores son de bacterias que adquieren la capacidad de generar anticuerpos contra los antibióticos.  Esa capacidad es transmitida de generación en generación.

Por ejemplo, algunas son capaces de sintetizar penicilasa,  una sustancia que les permite neutralizar a la penicilina y sus derivados.

Lo más crítico es que esta capacidad también se puede transferir de una especie de bacteria a otra.

Algunos de los genes marcadores son:
-BlaTEM1, de resistencia a penicilinas.
-Aph3’-2 (nptII) de resistencia a kanamicina y neomicina.
-Aph3’-38 de resitencia a amikacina.
-Ad3”9 de resistencia a estreptomicina y a espectinomicina.

La resistencia a los antibióticos se disemina

Medardo Ávila, miembro de la Red Universitaria de Ambiente y Salud (Reduas), es médico e investigador científico y estuvo al frente del estudio. Además, forma parte del colectivo Médicos de Pueblos Fumigados, que interviene en las problemáticas socioambientales vinculadas con los agroquímicos.

En el informe, que lleva su firma, advierte que los “genes pueden transmitirse por mecanismos de transferencia horizontal a otras bacterias y ocasionar la pérdida de la efectividad en la mayoría de nuestros mejores antibióticos”.

Por medio de la “transferencia horizontal” de genes, las bacterias intercambian información y capacidades de otras bacterias de similares y de diferentes especies o géneros, explica el estudio.

Además, advierte que pequeños fragmentos de ADN se trasladan desde la Escheriquia coli a otros organismos. Y agrega que los estreptococos, acynetobacter y aspergilus tienen “comprobada esta capacidad en el laboratorio”.

“Corroborando este fenómeno -dice el informe-, en Alemania, investigadores de la Universidad de Jena detectaron estos genes de resistencia a antibióticos en el polen de las patas de las abejas y en la miel producida por las mismas”.

Además, alerta que los alimentos transgénicos, que contienen esos genes, “entran en contacto con una gigantesca flora bacteriana en el intestino humano, donde ocurren fenómenos de transmisión de material genético ampliamente reconocido por los médicos”.

Desde 2004, la Unión Europea prohibió el ingreso de maíz Bt con genes de resistencia a la ampicilina. Desde ese momento, Argentina reorientó las ventas de este grano a otros mercados. “La Directiva Europea se tomó considerando la amenaza sanitaria a la efectividad de los antibióticos”, sostiene el informe de la Reduas.

El 95% del maíz, transgénico

Ávila advirtió que el 95 por ciento del maíz producido en el país utiliza semillas transgénicas. Es decir que contiene material genético de resistencia a la penicilina y la ampicilina.

Río Cuarto, y todo el sur provincial, está ubicada en la zona núcleo de esa producción, junto a parte de Santa Fe y de Buenos Aires.

Ejemplos de semillas que reproducen la resistencia antibiótica y autorizados en Argentina son:

-Maiz bt 176 (Novartis), resistente a insectos lepidópteros.
-Maiz Mon810 (Monsanto), resistente a insectos lepidópteros.
-Algodón Mon531 (Monsanto), resistente a insectos lepidópteros.

http://www.puntal.com.ar/notiPortal.php?id=76164

La verdad es que somos parte de una película de terror!!!!!! Todo lo del sistema de vivir que tenemos atenta contra LA VIDA. Nooooo...........hasta las abejitas hoy están transportando material genéticamente modificado.
COLABORACION DE LA EXPERTA APICULTORA MARIA MATILDE GONZALEZ.

GRACIAS  MATILDE.

http://www.puntal.com.ar/notiPortal.php?id=76164